La importancia de un buen ratón

Recuerdo la primera vez que toqué un MacBook. Todos en un principio nos quedábamos mirando su diseño y ese extraño sistema operativo que no era Windows.

Pero había  algo que muy pocos eran capaces de apreciar en un primer contacto, algo cuya evolución actual todavía me sigue sorprendiendo: El trackpad. 

Parece algo simple pero si te remontas a unos 10 años atrás, coges un PC cualquiera y lo comparas con un MacBook de ese tiempo, las diferencias en construcción y en su funcionamiento son abismales (como esa primera pregunta que todos hacíamos: ¿Dónde está el botón derecho?).

Detalle de un trackpad original. No haba diferenciación de botón derecho e izquierdo. Ahora ni siquiera tenemos un botón y el trackpad es todo él un botón.

Esto es de tan obvio que hoy día cualquier portátil traerá un trackpad que, como mínimo, permitirá el desplazamiento con dos dedos en una página web o incluso algunos ya permiten cambiar de escritorio virtual deslizando tres dedos. 

Muchos puede que no lo sepan, y otros tantos no lo querrán reconocer pero, en Apple, la dedicación hacia el usuario final, y la obsesión de su CEO por aquel entonces es lo que nos ha dado esa sutileza y avance en este método de entrada.



La importancia y la versatilidad de un trackpad que detecta gestos de hasta 5 dedos a la vez fue lo suficientemente importante como para "extraer" esa tecnología de un portátil y crear un trackpad externo que ahora tiene la capacidad de reaccionar a la presión con la que se pulsa, como el iPhone. 



Hacía años que lo tenía claro. El trackpad era más productivo y por eso he usado uno prácticamente desde que existen. Lo compré para mi Mac Mini, al final me lo llevaba a todas partes para usar con el MacBook blanco y por supuesto con su sustituto, el MacBook Air  de 11" desde el que escribo estas líneas.

Todo este rollo de los trackpad puede sonar un poco extraño, puesto que el título de esta entrada dice "La importancia de un buen ratón". ¡Pero si no uso ratón!

Sí que lo uso. Ahora sí. Porque he descubierto el ratón para gobernarlos a todos. El Logitech MX Master.



Al principio reconozco que me dio pereza volver al ratón. Básicamente porque lo que yo sabia de un ratón es todo lo que se podía saber del último ratón que usaba para mis tareas diarias. Hablamos de 2005 o 2006. Y, de hecho, lo más curioso es que la sensación que tuve al pasar de esos ratones de PC al trackpad del MacBook fue la misma que tuve cuando pasé del estupendo trackpad externo con superficie de cristal al MX Master.

De repente el trackpad con el que estaba maravillado hacía que no solo me sintiera incómodo y extraño, sino que las tareas que realizaba con el ordenador ahora eran más tediosas.

El problema, que seguro que muchos ya habréis adivinado, era algo en lo que yo no había caído: la ergonomía. Existen miles de blogs y de webs hablando de este tema. Yo no tengo ni idea y me pasa como con el vino: no siempre sé cual es mejor o peor, solo sé si me gusta o no y a veces me gusta el malo. Parece que con el trackpad me estaba pasando lo mismo.

Como se puede deducir a simple vista, la ergonomía de un trackpad gigante podría ser bastante escasa.

Pero volviendo al MX Master, vale la pena echar un vistazo a sus características básicas, que resumiré para que os hagáis una idea aproximada sin que resulte pesado.


Diseño

Este aspecto es fundamental en un ratón. Existen diseños de los más variopintos para un ratón, sobretodo aquellos que se autodenominan "ergonómicos" y que parecen extrañas máquinas de tortura traías del averno. Bromas a parte, yo he intentado usar un ratón de estos y no me resultó cómodo en absoluto. La sensación de “mano tonta” era muy molesta y finalmente deduje que los mejores ratones para mí eran los tipo Palm Grip. 

Este es el caso del MX Master. Un ratón que sin ser demasiado grande permite que apoyes toda la palma de la mano sobre él, descansando la muñeca al usarlo.

Materiales

No hay mucho destacable que decir aquí. Plástico que parece de calidad y una superficie con buen agarre y agradable al tacto. Las ruedas y los botones son suaves y están puestos en zonas accesibles y lógicas.

Funciones

Este es su punto fuerte. Mi primera preocupación fue perder la versatilidad de los gestos del trackpad. Antes con un gesto podía cambiar de escritorio, ver todas las ventanas abiertas, ver el escritorio, incluso abrir a pantalla completa una aplicación.

¿Cómo iba a hacer esto con un ratón?

Pues igual.

No solo es por los botones atrás y adelante, es por el botón “secreto” que tiene en la base del pulgar.



Este botón y la correcta configuración en la cuidadísima aplicación de escritorio Logitech Options, permten que puedas hacer gestos configurables con el ratón. Por ejemplo, pulsar el botón del pulgar y mover el ratón a la izquierda y derecha te permite cambiar de escritorio como si deslizaras el trackpad de los Mac con 4 dedos. 

Perdón, no he sido capaz de enfocar bien esto.

Desde luego es un movimiento menos forzado que cambiar la posición de tu mano y usar 4 dedos.

Los botones atrás y adelante se vuelven algo natural para avanzar y retroceder en páginas web y la rueda de desplazamiento lateral es cómoda trabajando grandes tablas de datos.

Conectividad

Este ratón es inalámbrico y el cable que incluye sólo sirve para cargarlo. Para conectarlo hay dos opciones: el adaptador USB que incluye y el bluetooth. El ratón tiene memoria para 3 dispositivos y debajo un botón para cambiar la conexión entre ellos. Muy útil si tienes varios dispositivos.

Batería

Usando el ratón con el adaptador USB unas 8-9h diarias la batería dura aproximadamente un mes. La batería se carga en poco más de una hora y el cable de carga es lo suficientemente largo como para usar el ratón mientras se carga. También se puede ver un indicador de carga lateral.



Pero hay algo que lo hace muy especial.

La rueda de desplazamiento vertical tiene tres modos de giro y un botón debajo para cambiar entre ellos.

Uno de los modos, y el más fácil de explicar, es el giro libre. En este modo no hay ningún freno ni ninguna pieza que genere resistencia en la rueda. Con darle un toque suave dará entre 10 y 15 vueltas en absoluto silencio.

El segundo modo es el que puede tener un ratón convencional, es decir, notarás el tipico "cri cri" de la rueda de un ratón, tendrá resistencia y con un suave toque podrás dar como mucho un cuarto de vuelta a la rueda.

Y por último, un mágico modo automático. En este modo la rueda tiene freno y resistencia, y se comportará de forma tradicional hasta que la hagas girar con suficiente fuerza. Entonces el mecanismo de agarre se soltará y entrará en modo libre automáticamente hasta que la velocidad sea lo suficientemente lenta de nuevo para volver a meter el mecanismo de freno.

Esta sensibilidad se puede ajustar y nunca había visto nada igual.

Precio

Seguramente es bastante intuible. Es un ratón de precio moderado. Su precio normalmente es aproximadamente 80-90€ pero en ocasiones se puede encontrar por 50-60€.

Conclusión

Debemos tener en cuenta que cuando usamos un ordenador existen 3 únicos pero muy importantes elementos básicos para interactuar con él: La pantalla, el teclado y el ratón. 

Es probable que muy pocos tengan en cuenta esto, pero en mi opinión estos son los 3 elementos más importantes para invertir en un ordenador. No solo porque son nuestro input, sino porque con poco dinero en comparación con otro elementos de un ordenador, podrás ganar en comodidad y en salud.

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J.Growl

Biólogo de profesión, jugón y tecnófilo sin remedio. No hablo de temas serios si no hay buena cerveza de por medio.

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